viernes, 20 de enero de 2017

viernes, 13 de enero de 2017

Reacciones

Uno, que es un reaccionario (lo que puse en mi muro de FB ayer):

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Antes de aplaudir explíquenme: si era tan buena idea, por qué esperó ocho años?
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Y con esto desaparece el único logro real de la Revolución Cubana (aparte de Hialeah, claro)
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1.-Obama acuerda con Raúl Castro eliminar el trato preferencial a los cubanos que entren al país y el Parole a los Médicos Cubanos
2.-El Gobierno cubano, cosignatario del acuerdo, saluda la eliminación de estos dos “escollos”, como “un importante paso en el avance de las relaciones bilaterales”.
3.-Obama en cambio dice que lo hace por el bien de los cubanos. No dijo cuáles cubanos en concreto pero no cuesta mucho trabajo imaginarse el apellido.
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Esto parece la segunda venida del Comandante en Polvo
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Más que “un importante paso en el avance de las relaciones bilaterales” yo diría "en las relaciones consensuales"
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Hay que explicarles a los mexicanos que ellos nunca han tenido ley de ajuste para que sean los propios mexicanos los que resuelvan los problemas de México.
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Barack Micocilén Obama
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Es recomendable que la política norteamericana hacia Cuba no se haga cumpliendo las orientaciones de Raúl Castro. Y si se hace que al menos eviten la verguenza de explicar que lo hacen en bien del pueblo cubano. Como si fueran la misma cosa.
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Si de algo no se puede acusar a la política de Obama hacia Cuba es de falta de transparencia... hacia el gobierno cubano.
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Reconózcanlo: eso de que Obama empiece a tratar a los cubanos como Trump quiere tratar a los mexicanos tiene tanto a obamistas como a trumpistas muy confundidos.

martes, 3 de enero de 2017

Mario Conde llega a Netflix (en almendrón)

Semanas llevan los amigos dándome las quejas sobre “Four Seasons in Havana” la nueva serie de Netflix filmada en Cuba con actores locales. Y con el guión del muy ponderado Leonardo Padura, Princesa de Asturias y Marqués de Mantilla y de su señora esposa, Lucía López Coll. Mis amigos insisten para cuquiarme, claro. Para que esgrima en público el cuero que ellos le dan en privado y lo deje caer sobre las espaldas de la serie que, si se exceptúa el capital, la producción y la dirección, puede considerarse un producto patrio. Pero me resisto. Con lo sensible que anda la epidermis nacional en estos tiempos criticar el desembarco del insigne detective Mario Conde en Netflix quedaría peor que defecarse la cabeza del Martí del Parque Central, (el de La Habana o el de Nueva York, da igual). Durante semanas me niego en redondo a ver un solo capítulo de la serie. Por amor patrio y porque no dispongo de seis horas que perder en el primer bodrio que aparezca.
Pero viene el decimoquinto socio a perjurarme que no hay cosa peor que se pueda ver en este mundo. Luego de que me bajen las expectativas hasta ese punto concluyo que ya estoy en condiciones de ver la dichosa serie. Y hasta de disfrutarla. Después de todo lo que me han dicho nada me va a parecer tan malo. Pero nadie es tan valiente como pretende rodeado de amigos en plena luz del día. Así que echo mano a la que me acompañado toda la vida. “¿Recuerdas lo que dijo el notario de que en las buenas y las malas?”. “Pues hoy toca Padura y Pichi”.
He visto un capítulo, el primero, y creo que ya es suficiente muestra de valor exploratorio de mi parte. A partir de ahí empieza el masoquismo. Y no es que el socio tenga razón. Puede haber algo peor, sólo que no se me ocurre cómo. Falta de imaginación la mía será. La primera impresión que se tiene es que no se pueden escribir bocadillos más ridículos e increíbles que los que le endilgan Padura y consorte al pobre Mario Conde. Ni que un diálogo, incluso escrito por los marqueses de Mantilla, pueda sonar tan falso en boca de esta encarnación de Mario Conde con la jebita de turno. Me recuerda un amigo que sí leyó la novela original que el Mario Conde literario es mulato, como el autor de sus días. Ya es bastante triste que uno de los escasos protagonistas mulatos de nuestra literatura vaya a ser representado por un actor blanco como Perugorría relegando a generaciones pardos y morenos de egresados del ISA a los consabidos papeles de “Delincuente 1” y “Policía 3”. Y no contento con arrebatarle el trabajo a algún colega mulato el Pichi resulta menos creíble como policía habanero más o menos sagaz, más o menos seductor, que como encarnación cinematográfica del bailarín Carlos Acosta o la cantante Cucú Diamantes.
Mis amigos se quejan de la falta de correspondencia de la serie con la realidad de la isla. Como si no fuera una obra de ficción. Como si Netflix fuera National Geographic. Insisten en que lo que pretende representar “Four Seasons in Havana” es un universo paralelo donde es normal que una profesora del pre de la Víbora viva en un apartamento del Focsa. Como si alquilarlo a extranjeros no fuera mucho más rentable que ser profesora de pre por muchos exámenes que les venda a los estudiantes. Cabe la posibilidad de que Padura sea un escritor realista solo que a su alrededor la realidad se retuerza como dicen que pasan con el tiempo y el espacio en las inmediaciones de los agujeros negros. O como los vendedores de carne de res en las cercanía de un presidente del CDR. Tal parece que cuando Padura recorre su barrio la gente simula que puede vivir de su salario y que su principal proyecto de vida no es irse del país. Así sus amigos delincuentes lo convencerán del tremendo cuidado que ponen en no operar cerca de las escuelas; o sus amigos policías le explicarán que ser policía, cincuentón, obeso, peatón y ganar el sueldo en CUP no es obstáculo suficiente para ligar las mujeres más bellas de La Habana. O que te puedes sentar desnudo en la ventana de tu casa con una de aquellas bellezas sin que medio barrio se asome a contemplarlos y lanzar gritos de puro júbilo. O que todas las cubanas tienen cuerpo y estatura de bailarinas de Tropicana, sea ingenieras, policías, o mujer de delincuente. Y se dedican exclusivamente a hacer el amor o el café cuando no se dedican a tocar el saxo desnudas en la cama. Y cuando digo saxo me refiero exclusivamente al instrumento musical.
Pero con independencia de la realidad que se pretenda o no representar desde la alusión geográfica que lleva en el título la tragedia de “Four Seasons in Havana” es otra. Lo realmente trágico  es su trama demasiado traída por los pelos, el ritmo tan apasionante como una emisión de Radio Reloj sin asalto del Directorio y una ausencia de acción tan perturbadora –tratándose de un policiaco- como la ausencia de café en un país dedicado a exportarlo. Y encima la solución al misterio policial siempre resulta demasiado fácil. En parte porque –y aquí sí hay una apelación al realismo- el chivatazo está a la orden del día o porque los delincuentes cubanos son los seres más fáciles de manipular del mundo. Basta que a un asesino lo amenaces con hacer público que se fijaba en las pruebas para que se derrumbe psicológicamente. Es que el cubano –parece decirnos esta serie- es un ser distinto al resto de la humanidad. Incluso en sus versiones más perversas y criminales posee una transparencia impensable en otros lares. Donde Pablo Escobar tenía un zoológico particular su equivalente viboreño se conforma con cultivar orquídeas y ver la televisión en un Caribe en blanco y negro. El protagonista, un policía con sueños de ser escritor tiene lecturas de adolescente, código ético de cículo infantil y cuando habla en privado se censura tanto como cuando lo hace en público. Lo único misterioso es el rencor que se profesan el Pichi y Vladimir Cruz, que del estudiante David ha reencarnado en policía malencarado. Y sorprende aun más por los buenos términos en que ambos se despidieron en la escena final de “Fresa y Chocolate”.
Si algo salva –o termina de hundir- a “Four Seasons in Havana” son algunas actuaciones que, aunque marginales, contrastan acusadoramente con la mala pantomima de los protagonistas. Eso y cierta belleza. No solo la belleza de las modelos de Tropicana devenidas en coladoras de café o proveedoras de sexo cuando no en meros cadáveres. Porque si de cadáveres se trata impresiona todavía más la belleza -retratada con detención- de una ciudad asesinada con más saña que las víctimas cuyas muertes investiga Mario Conde. Ver como relumbra esa belleza antigua entre el destrozo general produce la angustia más auténtica que esta serie es capaz de generar. Pero el policía, tan sagaz para otras cosas, nunca –ni en medio de borracheras épicas entre amigos- parece intuir el nombre del culpable de tanta destrucción.  Como para dudar de su inteligencia. O de la honestidad de que tanto se jacta.        

Revolución y aristocracia

Cuenta Carlos Barral en sus "Memorias" sobre su primer viaje a La Habana en 1963:
"cuando estábamos libres de compromisos con ministros, viceministros y burócratas, Heberto [Padilla] me paseaba por las nuevas instituciones populares, sdesd e asociaciones de escritores y artistas, residencias de becarios, aulas populares y esas cosas que se había inventado la Revolución, pero también con mucha malignidad, malignidad política, por las que testimoniaban el cambio, la apropiación popular. Recuerdo con mucho detalle una visita al que había sido elegantísimo club náutico de La Habana, convertido ahora en un inmundo balneario. El puerto se había transformado en un tómbolo sin dragar y disponía de unas instalaciones sucias y degradadas, que olían insoportablemente a orina y que la roña devoraba. Heberto estaba muy irónico aquella tarde, intentando explicarnos con ejemplos el costo de la reeducación del pueblo"
Y más adelante reflexiona:
"La clase revolucionaria era en gran medida una capa intelectual y universitaria que aún tenía fresco el sacrificio de sus antiguos privilegios y que yo creo que en el fondo tenía la sensación de que los había cambiado por otros. Las casadas de Casa de las Américas -como las bautizaría más tarde José Agustín Goytisolo, quien afirmaba querer ser su gato- eran generalmente jóvenes damas de buena familia al servicio de una revolución que presentaban, seguramente sin quererlo, como moderadamente aristocrática"
Tales damas eran parte esencial de un doble discurso sobre la misma realidad. El que se dirigía a los "compañeros de viaje" más o menos sofisticados y el que se dedicaba a los partidarios incondicionales:
"Ayudaban, ellas y sus jóvenes compañeros de uniforme verde oliva, a alimentar esa indulgencia generalizada en el huésped y visitante y a reprimir el instinto crítico ante algunos aspectos de la vida social que ya se proclamaban efecto de errores irreparables. Esa indulgencia no cundía cuando se hablaba con veijos ideólogos cubanos o extranjeros allí recalados, viejos comunistas españoles, por ejemplo, cargados de bondad y de ceguera histórica"  

viernes, 30 de diciembre de 2016

Dios creó...

Dios creó Venezuela para explicar que el problema de Cuba no era el embargo
Maduro implanta "la Libreta de Abastecimiento" en Venezuela
Nueva cartilla de racionamiento venezolana

lunes, 26 de diciembre de 2016

Los post más leídos del 2016

Como todos los años -en los que me acuerdo de hacerlo- les dejo un listado de los posts más vistos este año en el blog. Para mí al menos siempre será interesante intentar adivinar cuáles son los ingredientes que componen esa cosa tan extraña que llaman popularidad. Les debo una disculpa por ser este el año en que menos artículos he publicado en la historia de este blog. Un dato que encima confirma una tendencia decreciente: pasar de dos posts al día en su momento de intensidad máxima a menos de dos semanales este año. Disculpas podrán haber muchas pero piénsese solo en que de todos los blogs que existían en los días en que apareció  este es uno de los pocos que sobrevive. Seamos positivos y pensemos que el próximo El Blog de Enrisco año cumplirá 10 años de existencia. Y eso no es poca cosa si pensamos en el esfuerzo que entraña para el autor y -sobre todo- para sus lectores.
Y hablando del tema, gracias por acompañarme este año y que tengan un feliz 2017. 

















12.- Se entiende pero…

Post data: Mención especial al "Resumen del 2016" que con solo un día de publicado ya se sitúa en el lugar 13 10 entre los más vistos.  

domingo, 25 de diciembre de 2016

Resumen del 2016

Diario de Cuba publica mi resumen del 2016:
Enero
—Revelada la Letra del Año resulta ser un número. El ocho para ser más exactos. "Muerto" en la charada cubana. Se recomienda acostar el ocho y que así parezca el símbolo del infinito. Se vuelve a interrogar los caracoles y la Letra del Año resulta ser otro número. El 64. "Muerto grande", según la charada. Y encima no se deja acostar. A un nuevo intento sale el 68, "Cementerio". Se insiste hasta que por fin la Letra del Año es una letra. Pero es la X.
—El MININT toma cartas en el asunto y revolviendo los titulares del Granma del mes anterior obtiene, por fin, la Letra del Año que anuncia —y esto es textual: "1) Estallidos migratorios; 2) Incremento de las inversiones extranjeras; 3) Apertura de los convenios y encuentro entre países".
—La oposición continúa con su campaña titulada "Todos Marchamos" que consiste en desfilar los domingos por la Quinta Avenida de la capital hasta que la policía los muele a golpes, los arrastra hasta vehículos situados en las inmediaciones y se los lleva detenidos.
—La oposición se pregunta por qué su gesto no es imitado por el resto del pueblo.
Armando Tejuca
—Finalmente se reconoce que el pueblo está secundando el llamado de la oposición a marchar, solo que en vez de hacerlo por la Quinta Avenida lo hace por las carreteras de Centroamérica, rumbo a los Estados Unidos. "Algo es algo", comenta la oposición.
—Se revela que un misil norteamericano de alta tecnología perdido tras unas maniobras de la OTAN en España está en Cuba desde mediados del año anterior. La administración de Obama enérgicamente le exige a Raúl Castro que por favor, y si no le es mucha molestia, le devuelva el misil.
—Teniendo en cuenta el caso de Alan Gross, expertos prevén el siguiente escenario en los próximos meses: 1) Una campaña internacional bajo la consigna "Liberen al cohete" (pero apunten para otro lado). 2)  El misil aparece con cara de zombi ante las cámaras de la televisión cubana declarando que quiere quedarse en Cuba y hacer familia. Que ya tiene un hermano gemelo chino y otro ruso. Ah, y que quiten el embargo. 3) Silvio Rodríguez actualiza su repertorio y graba la canción "Misil contra misil". 4) Al fin el misil liberado aparece, con unos cuantos dispositivos de menos, dando declaraciones sobre lo bien que lo trataron sus captores. 5) Meses después el mismo misil reconoce que mientras estuvo en Cuba lo amenazaban con accionarle el mecanismo de autodestrucción si no colaboraba. Sin embargo ya nadie le presta atención a estas declaraciones. 6) El cohete viaja de vuelta a Cuba para la filmación de una nueva película de la saga de James Bond, entusiasmado con poder contribuir al mejor entendimiento entre los dos países.
Febrero
—Raúl Castro visita Francia pero es su nieto, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, alias "Cangrejo", la estrella del espectáculo. Como jefe de su escolta y preocupado por lo que pueda hacer la principal enemiga de su familia —la ley de gravedad— se las arregla para aparecer todo el tiempo en primer plano, obligando al presidente fransuá (Hollande) a ejercer personalmente como coreógrafo de los eventos públicos en los que participa con el abuelo y el nieto.
—Contra todas las predicciones, el misil norteamericano es devuelto a EEUU al tiempo que desde la Casa Blanca anuncian que Obama viajará a la Isla al mes siguiente. El artefacto, por su parte, se niega a dar declaraciones.
John Kerry, secretario de Estado, en medio de los febriles preparativos para la visita de Obama a la Isla, afirma que el respeto a los derechos humanos sigue estando en la agenda de su administración, pero ahora mismo no encuentra la página. O quizás lo anotó en un papelito aparte pero está seguro que lo puso en la agenda y ahí debe de estar. A menos que se haya caído, claro.
—Luego de mil años sin verse, el Papa se reúne con el Patriarca de la Iglesia Ortodoxa Rusa en un esperado y trascendente cónclave. "Cuba, tierra de reconciliación", exclama la prensa internacional, mientras a los opositores siguen dándoles palos.
—Desde La Habana, el papa Francisco sale para México donde, luego de quitarse el traje de Clark Kent pontificio y enfundarse el de SuperPapa, regaña a la clase política mexicana y llama a crear un "México donde no haya que emigrar para soñar". Algunos aclaran que quiso decir Cuba en lugar de México, pero la falta de oxígeno en la meseta mexicana lo tenía desorientado.
—Se reporta la presencia de geólogos norteamericanos en Cuba en busca de yacimientos de kriptonita. "Algo tiene que explicar el súbito debilitamiento del discurso de tantas figuras públicas en cuanto llegan a estas tierras", declaran.
Alen Lauzán
—Un par de peloteros cubanos desertan a EEUU. Lo que lo convierte en noticia y no mero acto de reubicación laboral es el apellido de los deportistas, Gourriel, el equivalente en la pelota local al de Castro en la política. Si se añade que uno de los fugados es pareja de una nieta de Raúl Castro se pueden vaticinar cambios dramáticos para el deporte nacional. Como que a partir de la siguiente temporada el equipo Industriales sea rebautizado como los Yankees de La Habana. O viceversa.
Marzo
—El grupo británico Rolling Stones confirma la celebración de un concierto en La Habana al mismo tiempo que los cubanos de Buenavista Social Club cancelan un concierto en Taiwán por motivos políticos. Llama la atención que cuando el Buenavista Social Club de Inglaterra se decide a tocar en un país donde fueron prohibidos a causa de la política, los Rolling Stones de Buenavista castiguen a otro por razones igualmente políticas.  
Alen Lauzán
—Intelectuales en La Habana niegan que en Cuba haya habido nunca censura contra el rock. Incluso recuerdan las sabias palabras del Comandante en Jefe: "Dentro del rockanroll todo, contra el rockanroll, nada".
—A bordo del Air Force One llega a La Habana en una tarde lluviosa de domingo el presidente norteamericano Barack Obama, acompañado de su esposa e hijas. Junto a él viajan también La Bestia y La Suegra, causando ambas gran conmoción entre los cubanos.
—El apretado programa de Obama incluye: 1) ingestión de solomillo en restaurante privado. 2) encuentro con Raúl Castro en el Palacio de la Revolución. 3) discurso en el Gran Teatro Nacional. 4) reunión con los disidentes. 5) reunión con Pánfilo y sus amigos del programa humorístico "Vivir del cuento". 6) visita al estadio de béisbol junto con Raúl Castro para presenciar el encuentro entre los Tampa Bay Rays y la selección local más conocida como Desertores del Futuro.
—El programa de las autoridades cubanas es mucho más sencillo y consiste en: 1) dar doble ración de palos a los disidentes el día de la llegada de Obama; 2) negar que los disidentes existan.
—A su término, el viaje a La Habana es considerado una brillante victoria de la diplomacia norteamericana teniendo en cuenta: 1) la honda impresión causada por La Bestia entre los cubanos; 2) que el solomillo estaba exquisito; 3) que Pánfilo y Chequera se dejaron ganar el partido de dominó; 4) que las frases de Obama en español ya resultan inteligibles; 5) que el presidente pudo repartir analgésicos entre los disidentes golpeados dos días antes; 6) que los Tampa Bay Rays les ganaron a los Future Defectors. De manera que, plastificado su brillante discurso del Gran Teatro de La Habana y guardado en su archivo "Legado presidencial", Obama ya podrá dedicarse a otras tareas. El secretario de Estado John Kerry, por su parte, insiste en que el tema de los derechos humanos en Cuba es parte de su agenda, lo que con todo este trajín no recuerda dónde la puso.
—Al principio la reacción de la prensa oficial y la Iglesia cubana —de un pájaro las dos alas— ante la visita de Obama es cauta: apenas le echan en cara al representante del imperialismo que haya pedido olvidar los pasados conflictos entre ambos países y enfocarse en el futuro. Pero cuando el Retirado en Jefe publica un artículo cuya única frase coherente es "No necesitamos que el imperio nos regale nada" los periodistas oficiales, cediendo a ancestrales instintos, se lanzan contra la yugular del presidente norteamericano. Lo acusan incluso de ser negro y hacerse pasar por sueco. Una vez más, Obama se ve forzado a presentar su acta de nacimiento, que lo certifica como nativo de Hawai.
Abril
Alen Lauzán
—A propósito de los primeros viajes directos de cruceros a Cuba de la época postdiluviana estalla un escándalo al salir a la luz una ley cubana que prohíbe a los nacidos en la Isla entrar o salir de ella por mar (a menos que fueran a estudiar a la Unión Soviética). Dicha ley, que se pierde en la noche de los tiempos y algunos atribuyen directamente a Noé, pone en peligro un símbolo de la normalización de las relaciones entre Cuba y EEUU como son las visitas de cruceros.
—Entre grandes expectativas sobre los cambios que traerá a la estructura y relaciones económicas de país se da inicio al VII Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC).
—Ante la absoluta falta de cambios que no trae el congreso los medios de prensa se concentran en el peinado que luce el antiguo Primer Secretario del PCC en su aparición en el cónclave. Allí, lo único alentador sobre el futuro del país que se le ocurre decir es: "Tal vez sea de las últimas veces que hable en esta sala".
—Finalmente se levanta la prohibición que impedía a los nativos acceder a embarcaciones que entraran y salieran de la Isla. La noticia llena de esperanza a otras especies a las que todavía se les niega el acceso a los cruceros vacacionales, como es el caso de los rinocerontes y las pirañas.
—Raúl Castro, el rozagante secretario general del PCC de 84 años, propone en el VII Congreso imponer límite de edad a los principales puestos de dirección en el PCC y el Gobierno. El máximo líder del comunismo cubano Raúl Castro comentó entre risas que sugería los cambios "por razones obvias y la propia experiencia". El único que se rió fue él.
—Acatando ejemplarmente la sugerencia del Primer Secretario del PCC, el cardenal Jaime Ortega Alamino renuncia al Arzobispado de La Habana tras 35 años en el cargo. Es sustituido en dicho puesto por Juan de la Caridad García, hasta ahora arzobispo de Camagüey.
Mayo
Alen Lauzán
—Con gran despliegue de publicidad se filma en La Habana la octava parte de la saga hollywoodense Fast and Furious.
—Con gran despliegue de publicidad se celebra en La Habana el desfile de la casa de modas Chanel.
—El cantautor cubano Silvio Rodríguez declara: "Me da lo mismo que filmen o que posen en Cuba siempre que nos paguen bien, para luego usar esos recursos para nuestros sueños de justicia social". Esto resulta confuso ya que el único sueño que hasta ahora el cantautor ha dado a la publicidad estaba compuesto enteramente de serpientes.
—Con gran despliegue de publicidad se anuncia que la próxima temporada de Juego de Tronos NO se va a filmar en La Habana.
—El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba emite una declaración confirmando lo anterior y en la que especifica que en Cuba "ni los principios son negociables ni el trono está en juego".
Junio
—Las tradicionales golpizas que se propinan cada semana a los disidentes son propuestas para que integren el Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, junto a la rumba y a la tumba francesa.
—El intelectual residente en la Isla Desiderio Navarro dijo esperar que "lo más comprometido de la intelectualidad y de la sociedad cubana en general" no permita "que, con su silencio, la voz de unos pocos intelectuales aislados resulte, sin quererlo, la única expresión de la conciencia crítica de la sociedad en la esfera pública". Se refiere —y no es broma de este cronista— a los delantales estampados con los colores de la bandera cubana que se venden a los turistas.
—"Aunque aparentemente Cuba no ha cambiado, sí lo ha hecho", dice el escritor cubano Leonardo Padura pero no aclara si se refiere al estampado de los delantales o al contenido de su refrigerador.
Julio
—EEUU y Cuba acuerdan plan para salvar a los tiburones que habitan en el estrecho de la Florida en un esfuerzo encaminado tanto a conservar especies en peligro de extinción como a crear obstáculos naturales al creciente flujo migratorio de los cubanos, una especie cuya existencia de momento no parece estar en peligro.
—En un incidente que conmueve al mundo del arte en la ciudad de México un taxista huye con 12 cuadros pintados por el excanciller cubano Roberto Robaina. Momentos de tensión se viven en los días siguientes ante la posibilidad de que las pinturas del exfuncionario cubano puedan reaparecer.
—Una entrevista televisiva realizada al artista conocido como Kcho revela que los esfuerzos de la Revolución por convertirlo en un reconocido artista debe considerarse uno de los grandes logros de la humanidad. En cambio la tarea de enseñarle a hablar demuestra ser un caso perdido.
—En uno de los momentos de mayor peligro para la supervivencia de la humanidad desde la Crisis de los Misiles se rumora la posibilidad de que Ricardo Arjona y el dúo Buena Fe graben un disco en conjunto. Luego de que diversos organismos internacionales, alarmados, traten de conjurar el peligro los músicos acceden a grabar solo una canción, "Viaje". La humanidad suspira aliviada. No obstante el resultado resulta igualmente desastroso.
Agosto
Alen Lauzán
—Se celebra el 90 aniversario del natalicio del líder de la Revolución y fundador de la Nación con un espectáculo que derrocha un servilismo más que merecido. Ante esto el homenajeado proclama: "Tal vez sea de las últimas veces que hable en esta sala".
—El periodista Randy Alonso hace una de las mayores contribuciones a la unidad de todos sus compatriotas al llamar a un deportista nacido en la Isla que competiría por España en los juegos olímpicos "excubano". Compatriotas de todas partes que usualmente no concuerdan en nada llaman a linchar al susodicho Randy Alonso. El único desacuerdo que surge es en cuanto al método que emplearán en el linchamiento.
—En los Juegos Olímpicos de Rio de Janeiro Cuba alcanza 11 medallas, la cifra más baja desde los juegos de Munich de 1972. Esto debe considerarse un logro rotundo en un país cuya producción azucarera de 2016 no consigue sobrepasar la de 1905.
—La directora del Museo del Bronx recauda dos millones de dólares con el fin de instalar en Cuba una copia de la estatua ecuestre de José Martí que se encuentra en el Central Park de Nueva York. La escultura original se opone terminantemente a que una copia suya sea llevada a la Isla y amenaza con lanzar una campaña con el título de "Ni repatria, ni amo" o "La patria no es nada, ni pedestal".
—En medio de la crisis de suministros, subida de precios de productos básicos, aumento de las desigualdades sociales y de represión a todo intento de disentir, Eusebio Leal, Historiador de la Ciudad, eleva su más enérgica protesta… contra la venta de delantales con los colores de la bandera.
—Ese mismo mes Habaguanex y otras instituciones empresariales de la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana pasan a manos de las FAR en un movimiento que se sospecha instigado por los fabricantes de delantales.
Alen Lauzán

Septiembre
—Muere en un accidente náutico a los 24 años el pitcher cubano José Fernández, uno de los jugadores más prometedores de las Ligas Mayores e ídolo de muchos seguidores del deporte. No, no hay nada gracioso en esta noticia.
—La prensa cubana ignora la muerte de José Fernández lo que reivindica la lucidez de Randy Alonso al considerar excubanos a los que emigren a otras tierras: en caso de que mueran quiere evitarle sufrimientos innecesarios a sus compatriotas. Y además, así podrán ahorrar lágrimas que necesitarán en un par de meses exactos.
Octubre
—Baracoa, primera villa fundada por los conquistadores españoles y desde entonces uno de los sitios más aislados del resto del país, sufre dos catástrofes con apenas días de diferencia. La primera es el impacto del huracán Matthew que arrasa con toda la ciudad. La segunda es el aluvión de reportes de la prensa nacional que pretenden hacer ver que la situación no es tan grave. Para ello echan mano a metáforas prohibidas por la Convención de Ginebra contra la Tortura. Uno de estos periodistas llega a decir: "Empleando un término actual puedo decir que Baracoa quedó destruida, en ruinas, llena de escombros, pero también desbordada de solidaridad, expresada por el apoyo entre familias y vecinos o en la asistencia, ya palpable, de hombres y medios de otras provincias del país".
—Con el sentido de la oportunidad y los negocios que el Gobierno cubano ha demostrado en esta nueva fase de actualización del socialismo, este consigue que el huracán Matthew le sea rentable al cobrar 20 CUC por cada kilogramo de ayuda que le envían a los damnificados desde el extranjero. "Con un par de huracanes más arreglamos el presupuesto del año. Lástima que la temporada ciclónica sea tan corta", comenta un alto funcionario.
—La respuesta del pueblo cubano al proceso de normalización de las relaciones entre Cuba y EEUU es esperanzada y rotunda: desde que se inició dicho proceso el 17 de diciembre de 2014 90.000 cubanos se han instalado en EEUU en acto de franca reconciliación con el país vecino. Mientras tanto otras decenas de miles —una vez que pasan por la marxista acumulación originaria de capital— regresan a la Isla a comprar las casas vendidas por los que se van.
—Expertos calculan que para el año 2060 todos los cubanos deben haber pasado por el ciclo de irse-repatriarse-y-volverse-a-ir al menos un par de veces. Bueno, todos no…
—"Alguien debiera poder explicar de forma sosegada por qué puede observarse desde un observatorio a 5.000 metros de altura sobre el nivel del mar una estrella cuya luz tardó 12.000 millones de años luz; es decir, a 300.000 kilómetros por segundo, en llegar a la Tierra. ¡Una insólita medalla de oro! ¿Cómo puede explicarse eso, especialmente cuando se hace referencia a la unión de las estrellas que según eminentes científicos dieron lugar a la teoría del Big Ban [sic]?", escribe el Comandante en Jefe en un artículo que hace sospechar a científicos de todo el mundo que el susodicho se halla en una órbita muy distante de la nuestra.
—La decisión de la Academia Sueca de otorgarle el Premio Nobel de Literatura al cantautor norteamericano Bob Dylan enciende la imaginación de muchos. Entre ellos la del académico francés Paul Estrade quien afirma que "Fidel Castro merece dos Premios Nobel, el de la Paz y el de Economía". Otros piensan que el Nobel de Medicina debiera ser compartido entre Ricardo Arjona y el dúo Buena Fe por haber descubierto una cura infalible contra el estreñimiento.
Noviembre
Alen Lauzán
—Por fin el nuevo arzobispo de La Habana reconoce que en Cuba hay violaciones a los derechos humanos… solo que se refiere exclusivamente al aborto. Buscando estimular la solidaridad del prelado los opositores deciden realizar su tradicional desfile dominical "Todos Cogemos Palos" disfrazados de fetos.
—Contradiciendo todas las encuestas el-admirador-de-Putin-atrapador-de-vaginas-ajenas-racista- insultador-de-latinos-minorías-y-discapacitados-físicos-abominador-de-la-prensa-que-lo-critica-y –especulador-de-la-posibilidad-de-tener-tener-sexo-con-su-propia-hija Donald Trump es elegido como nuevo presidente de los Inmensamente Grandes de Nuevo Estados Unidos de América (IGNEUA). Grupos de cubanos de la oposición y el exilio celebran la perspectiva de que Trump le atrape la vagina a Raúl Castro y especule sobre la posibilidad de tener sexo con este.
—Contradiciendo los persistentes rumores sobre su inmortalidad el Comandante en Jefe decide finalmente reunirse con sus colegas Stalin, Ceausescu, Mao, Franco, Pinochet y Gaddafi. Y con la perrita Laika.
—El pueblo cubano, con la madurez que lo caracteriza, no reacciona ante la noticia a la espera de instrucciones.
—Una vez cursadas las órdenes pertinentes el pueblo cubano rompe a llorar a coro.
—No obstante se registran algunos incidentes —por otra parte comprensibles ante la inesperada muerte de un señor de 90 años— que denotan cierta falta de sincronía en el dolor colectivo. Como la periodista que saluda a Silvio Rodríguez dándole —inexplicablemente— los buenos días. El cantautor, sin perder el aplomo que lo caracteriza, le explica que los días no son buenos. Esto desata una reacción en cadena que impele a los locutores del noticiero nacional a eliminar la expresión "buenos" o "buenas" de sus saludos. Y a que el licenciado Rubiera, meteorólogo del programa, declare que a partir de ahora todos los días serán nublados.
—Por pura coincidencia los cubanos de la ciudad de Miami deciden adelantar la celebración de las navidades de este año y los carnavales del siguiente. También deciden reforzar las reglas básicas de cortesía al punto de decir "buenos días", "buenas tardes" y "buenas noches" al menos cien veces al día.
—En la Isla, el pueblo cubano, dominado por su profundo dolor se entrega a lo que mejor que ha aprendido a hacer tras tantos años de Revolución: colas. En realidad se trata una única e interminable cola para rendir su más profundo respeto a una fotografía y un ramo de flores. Las cenizas del difunto están en realidad en la aledaña Sala Universal de las FAR a la que solo tienen acceso invitados muy especiales. A diferencia de lo que ocurre normalmente la cola se alarga a medida de que la gente se entera que no van a repartir nada.
Ares
—El Gobierno decreta nueve días de duelo nacional en los cuales estará prohibida la música, la venta y consumo de bebidas alcohólicas y los programas humorísticos. La tristeza del pueblo cubano se hace infinita. ¿O es al revés? Ahora estoy confundido.
Diciembre
—La cola se expande a lo largo de todo país para ver pasar el jeep con los restos póstumos del Cenicero en Jefe.
Armando Tejuca
—El pueblo cubano, un pueblo usualmente alegre y feliz como pocos en el mundo, acata con disciplina el luto oficial. Este solo es interrumpido cuando de vez en cuando algún enviado de la CIA intenta perturbar la profunda tristeza circundante oyendo música con sus audífonos o abriendo una botella de ron en casa. Ante estas provocaciones las autoridades les aplica elevadas multas. O, a fin de evitar que los agentes provocadores sean linchados por un pueblo ofendido en su dolor, los encierra en prisión.
—En Miami el adelanto de Navidad, los Reyes Magos y los carnavales ha adquirido tales dimensiones que la Agencia Federal para la Gestión de Emergencias (FEMA) se ve obligada a tomar cartas en el asunto para evitar una crisis en el suministro de bebidas alcohólicas al condado de Miami-Dade, altamente exigido en estos días.
—Luego de un largo recorrido a lo largo del país el jeep que trasladaba al Cenicero en Jefe se detiene involuntariamente en las inmediaciones del cuartel Moncada y debe de ser empujado por soldados que acompañan la caravana fúnebre. Expertos en detenciones súbitas de vehículos en funerales de Estado y otros sucesos paranormales ven este hecho como una clara señal del destino. Sin embargo no se ponen de acuerdo sobre su significado. Este se aclara un poco cuando se descubre que la piedra que acogerá los restos mortales tiene forma de boñiga de caballo.
—En una conferencia en Addis Abeba la UNESCO anuncia que la rumba cubana, junto a la música tradicional de Uganda y la cerveza belga, son ahora parte del Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.
Alen Lauzán
—Y hablando de rumba y cerveza, luego de los nueve días de luto oficial el pueblo cubano, consumido por la aflicción se resiste a regresar a su habitual comportamiento jocoso y alegre. Ante presión tan masiva las autoridades se ven obligadas a suspender toda actividad festiva pública y a seguir multando y encarcelando a los agentes provocadores que intentan quebrantar el desconsuelo general. Durante esos días siguen suspendidos los programas humorísticos en televisión. La transmisión de música bailable también sigue prohibida y es reemplazada por música de cantautores.
—Pero la vida no se detiene: antes de iniciarse el Festival de Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana el ICAIC retoma una de sus más antiguas y acendradas tradiciones: la censura. Esta vez se trata  de la película Santa y Andrés a la que se le niega la participación en el festival porque "presenta una imagen de la Revolución que la reduce a una expresión de intolerancia y violencia contra la cultura". Y no encuentran mejor manera de apoyar esta obra que dándole la razón.
—Autoridades alertan sobre un repunte en el índice de suicidios en el país. Entre las hipótesis que se manejan gana fuerza aquella que apunta a que la población ha estado expuesta demasiado tiempo a música de cantautores. Esto confirma estudios previos que señalaban dicha música como inhibidora de hormonas como la dopamina, una teoría que nunca antes había sido puesta a prueba con tantas personas durante tanto tiempo.  
—En un intento desesperado por sacar al pueblo del profundo estado de tristeza que se encuentra desde la muerte de su Comandante en Polvo (o Polvito de Gente, como empieza a llamársele cariñosamente) el gobierno llama a "celebrar con júbilo y optimismo, la obra inmensa que he­mos creado todos juntos". "Claro está", se añade, "hay sentimientos que todavía se nos agolpan y requieren moderación". Y dichos sentimientos, de más está decirlo, son de desconsuelo absoluto.
—Consultada la Letra del Año resulta ser de nuevo un número: 55, "cangrejo" en la charada. Vuelto a consultar sale otro número: 73, "maleta". El MININT aclara que esto no constituye alusiones veladas a temas tales como las reformas económicas, la escolta presidencial o la emigración sino a otros temas que están todavía por determinar.
—Dominados por el espíritu reconciliatorio de la Navidad los exiliados cubanos en Miami hacen votos por la pronta reunificación familiar… de los hermanos Castro. En Cuba, en cambio, la gente no está muy segura de poder soportar un mes más a dieta de cantautores. 

jueves, 22 de diciembre de 2016

Últimas páginas

Texto aparecido hoy en Diario de Cuba

Últimas páginas del diario del Comandante en Jefe Fidel Castro

Me morí.
No se puede culpar a nadie. Es absolutamente mía la responsabilidad.
Alguna vez lo dije. Si la Revolución fuera destruida sería por causa nuestra. Después de más de seiscientos atentados fracasados de la CIA contra mi persona fue mi propio corazón el que dejó de funcionar. Por voluntad propia. Y sin mi consentimiento, debo decir. Pero no es este momento de culpar a nadie aunque siempre haya abrigado sospechas contra él. Temí que por debilidades propias de su naturaleza inconscientemente actuaría de acuerdo con el enemigo. La ya conocida generosidad de nuestra Revolución me impidió actuar por anticipado temiendo que cualquier acción preventiva pudiera poner en peligro una vida que no me pertenecía solo a mí sino a todo un pueblo. Aprovechando un descuido mío mi corazón se detuvo y la circulación de la sangre, descrita hace siglos por el científico Miguel Servet, español como mi padre, se interrumpió y mi organismo todo dejó de funcionar. Mi conciencia, en cambio, ha sobrevivido. He ahí una ardua tarea que deberá resolver el materialismo dialéctico.
Así que estaba muerto pero nadie quiso asumir la inmensa responsabilidad de darse por enterado. Ni siquiera se atrevieron a cubrirme la cara con una sábana que es lo que se hace en las películas producidas por el imperialismo, un imperialismo que se regodea innecesariamente en la muerte y la violencia. Ese mismo imperialismo del que más temprano que tarde veremos pasar su cadáver. Pero gracias a que no me cubrieron con una sábana pude seguir atentamente todo lo que ocurría en la pantalla del televisor (Tampoco se atrevieron a apagarlo por temor, supongo, a que yo no estuviera muerto y que, al despertar, me enfureciera por haberme perdido alguna noticia. Como esta de mi muerte. No sería la primera vez). Y sí, pude ver a mi hermano anunciando mi fallecimiento. No lo hizo mal, debo reconocerlo. Realizó la tarea con una sobriedad extraña en él. Y aunque reconozco que yo lo hubiera hecho mejor, lo felicito. Ciertamente yo le habría impreso mayor solemnidad al anuncio pero no se puede estar en todo.
Al hacerse pública la estremecedora noticia de mi fallecimiento el primero en llamar fue el presidente venezolano Nicolás Maduro. Aunque se le explicó varias veces que la noticia era real y no una maniobra para confundir al enemigo insistió en ponerse al habla conmigo. Cuando ya no quedó otro remedio Raúl hizo traer a una espiritista –recomendada por Abel Prieto, un joven valioso- para que nos pusiera en contacto ultrasensorial al querido presidente venezolano y a mí. Gracias a esto Maduro me felicitó y me deseó suerte en mi nueva etapa que él llamó eterna pero a la que prefiero referirme en términos menos dramáticos. No obstante, la insistencia de Maduro nos fue útil al permitirnos dirigir cada detalle de las complejas operaciones que se requirieron para mis exequias.
Lo primero que hubo que decidir fue qué hacer con mi cuerpo. Compañeros especialistas explicaron que había pasado demasiado tiempo desde la traición de mi víscera pretendidamente más importante. De modo que ya serían impracticables los procedimientos taxidérmicos que me permitirían conservar una cercanía física con mi pueblo. Hice saber que no lo pensaran más. De no estar de cuerpo presente ante mi pueblo prefería que me cremaran. Así evitaría el lento y humillante proceso de la descomposición del cuerpo. En eso intervino mi querido Hugo Chávez quien me felicitó por la audaz iniciativa que habíamos tenido Maduro y yo de reunirnos con él. Fue difícil explicarle a Chávez que Maduro seguía vivo. Pero más difícil fue explicárselo a Maduro quien al escuchar la voz de Chávez tuvo una confusión que tardamos horas en aclararle: él, Raúl y el imperialismo seguían vivos y Chávez y yo, muertos. Y Stalin. Y Napoleón. Cuando preguntó por Cristo decidimos cambiar de conversación.
No quiero aburrirlos con detalles. Porque no voy a engañarme: sé que estas páginas serán leídas por miles de millones de personas en busca de inspiración y por tanto no deben contener detalles intrascendentes. Debo resignarme a que nada en mi vida es privado (excepto mi vida privada, que es secreta). De común acuerdo los especialistas y el difunto, decidimos proceder de inmediato a la cremación. El propio difunto ordenó, ante la mirada incrédula de la compañera espiritista, que aplicaran al cadáver la máxima temperatura posible. El fallecido estaba dispuesto a tolerar esa incomodidad con resignación, como mismo estuvo dispuesto a tolerar las peores pruebas mientras vivía. Y así fue. En medio de aquellas asfixiantes temperaturas me comportaba estoicamente cuando escuché la voz de mi querido Hugo Chávez advertirme que eso apenas era el comienzo. Pero, antes que le pudiera preguntar a qué se refería, Maduro le gritó a Chávez que la iguana que tenía de mascota en Miraflores lo miraba fijamente mientras le decía que tenía mucho calor. “Yo creo que el Comandante Fidel ha encarnado en la iguana” concluyó. Le tuve que pedir a la espiritista que cortara por completo la comunicación con Maduro para poder concentrarme en el duro trayecto que tenía por delante.
Porque todavía me quedaba por recorrer todo el país a bordo de un arcón rodante tirado por un jeep militar soviético. A todos les debía quedar claro que, aunque mi cuerpo hubiera sido reducido a cenizas, mi espíritu seguía en pie de guerra. Había perdido la batalla biológica mas no la guerra espiritual. Sólo lamento que la isla no fuera más larga para haber dilatado algo más el viaje hasta mi última morada. Y que la capital no hubiese estado en el cabo de San Antonio y darle a nuestra provincia más occidental la misma oportunidad de despedirme que al resto del país. Ya en las inmediaciones del cuartel Moncada, lugar de tanta trascendencia para la Historia patria y universal, el motor del jeep soviético, testigo de mis batallas contra los elementos, se detuvo. Como antes lo había hecho mi corazón. Tal parecía que lo sobrecogiera la significación del momento. Hubiese querido lanzarme desde el jeep como antes lo había hecho desde un tanque en las arenas de Playa Girón. Ser yo quien empujara el vehículo detenido, en lugar de esos soldados tan poco marciales que me acompañaban. Sin embargo comprendí, con la claridad de quien redescubre su lugar en este mundo, que mi misión en ese momento era mantenerme sereno al pie de mis cenizas. Que debía empezar a acostumbrarme a que mi pueblo aprendiera a arreglárselas sin mí.
“Toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz” dijo el Héroe Nacional junto al cual, humildemente, di orden de guardar mis restos. Porque a eso recuerda la enorme piedra que hicimos bajar desde la Sierra Maestra para acoger mis cenizas: a un grano de maíz. Solo que en esa mole de roca sedimentaria no caben uno sino millones de granos de maíz.
Saquen ustedes sus propias conclusiones.
Chávez tenía razón. Acá el calor es infernal, muy al contrario de la edulcorada descripción que del paraíso nos dieron en escuelas regidas por jesuitas o hermanos de La Salle. Pero no pienso permanecer aquí por mucho tiempo. Mi espíritu inquieto y rebelde no lo soportaría. Trataré de reencarnar lo más pronto posible aunque quizás no lo haga en un ser humano. La escasa aptitud para la longevidad que posee la raza humana me ha resultado decepcionante. Quizás reencarne entonces en un galápago como el que vi en el patio del palacio de Miraflores. Mi única preocupación es cuán difícil le sería a una tortuga de tales dimensiones lanzarse desde lo alto de un tanque de guerra.
Porque me temo que alguna guerra habrá.

Y muertos, muchos muertos. Parece algo inevitable en el destino de ciertos ejemplares superiores, dicho sea esto con toda la humildad del mundo.