viernes, 23 de junio de 2017

Un discurso olvidado



Fue un discurso raro. Rarísimo. Me refiero al que le dirigió José Abrantes, entonces ministro del interior, a un grupo de intelectuales cubanos cuando se cumplían treinta años de la fundación de los órganos de la seguridad del estado. El jefe de los represores escogiendo para celebrar aniversario a un grupo de sus víctimas favoritas. El zorro decide que este cumpleaños lo va a celebrar con las gallinas. Las gallinas estarían asustadas, tensas desconfiadas. Por mucho que hubiera una buena comilona antes o después del discurso y que les aseguraran que ellas no eran parte del menú.
Por eso en su discurso del 26 de marzo de 1989 el ministro tuvo que empezar explicando sus razones para invitar a representantes de un sector que su ministerio siempre había mantenido bajo sospecha haciendo de su vigilancia y control una de sus tradiciones más arraigadas. Decir que salía “al encuentro de sectores y fuerzas sociales con los que hemos compartido y seguimos compartiendo el esfuerzo por defender y perfeccionar nuestra Patria”. Buscar coincidencias de intereses y objetivos donde siempre hubo suspicacias, vigilancia, represión. El jefe del todopoderoso Ministerio jugó a ser humilde diciendo que  “Una revolución […] no se defiende solo con las armas” explicó. Si importantes son las armas también lo es “el clima espiritual y moral del país, el estado de ánimo de las personas, el nivel de información y de desarrollo cultural que logremos, todo eso que a veces resumimos en una sola palabra: conciencia”. Les cuenta a las estremecidas gallinas que ellas también son zorros, combatientes como él. ¿A qué tanta generosidad? Se preguntaría más de uno en el público.


Piensen en la época en que transcurre el discurso. Tiempos de cambios. Las reformas impulsadas por la perestroika y la glasnost, ese intento por democratizar el socialismo real en la URSS y demás países del bloque soviético, ha traído esperanzas de cambios a un sistema esclerotizado. Esperanzas y cambios pero al mismo tiempo descontento social e inestabilidad. Desde Cuba el régimen observa dichas reformas con extremo recelo. Al mismo tiempo ciertos sectores de la sociedad ―sobre todo del campo de la cultura pero no exclusivamente― se sienten atraídos por la vorágine reformista que sacude al “campo socialista” y se pregunta cuándo llegará la perestroika al país. (En unos días llegará a La Habana Mijail Gorbachov el líder soviético quien es también el principal impulsor de las reformas. Una visita que alimenta ilusiones de que quizás ayude a destrabar la reticencia del régimen a adoptar reformas profundas).
Desde tiempo atrás los artistas plásticos se han lanzado a tomar metafóricamente las calles habaneras mientras los policías responden como siempre lo han hecho: reprimiendo todo lo que se salga de sitio. Sin embargo, en esta ocasión, ante el ejemplo esteeuropeo algunos de los represores se preguntan por primera vez si está bien dejarse llevar por esas rutinas represivas. El discurso del Ministro parece entonces una señal que desde las más altas esferas se cuestionan las viejas maneras de enfrentar el asunto. El zorro se muestra partidario del diálogo: “Ya se advierte en este nuevo contexto el creciente protagonismo que le corresponde desempeñar en la sociedad a la intelectualidad creadora” dice. Y hasta se atreve a mencionar términos que de momento nunca han entrado en el diccionario oficial: “No podemos cerrar ―dice― los ojos frente a estos cambios que […] trasladarán cada vez más la confrontación al terreno de las ideas, de los derechos del hombre, de la democracia, la libertad y la cultura”.
Las reformas dentro del socialismo, aclara, no son ajenas a la Revolución Cubana sino que fue esta “la primera que planteó la necesidad de transformaciones profundas en el socialismo, y de hecho hemos tenido en Fidel un ejemplo permanente de enfoque renovador y creador”. Hasta ahí el ministro no parece haber violentado las rutinas retóricas de un régimen que se ve a sí mismo como encarnación viva del progreso y el movimiento, que se llama a sí mismo Revolución por mucho que no se empeñe en otra cosa que en resistirse a cambiar. Pero he aquí que el Ministro cuestiona ya no el objetivo estratégico general del sistema (se supone que “la rectificación de errores y tendencias negativas” como reza la campaña del momento) sino el modus operandi de su ministerio en particular y del régimen en general: “Ya no podemos ceder a la tentación facilista de ponerle un rótulo político [“sedicioso” parece querer decir] a cualquier fenómeno que tenga lugar en la sociedad y que pueda desagradarnos e impactarnos. Muchas veces las cosas no son tan sencillas. El tratamiento tampoco puede ser en la mayoría de los casos esquemático o represivo”.
Pero no es el único exceso que comete. Ya no critica la forma en que su ministerio hace su trabajo sino llama a los intelectuales y al resto de los componentes del sistema a hacer correctamente el suyo. A “pensar con nuestra propia cabeza”. Habla de la “conveniencia de volver a lo mejor y más permanente de nuestra tradición intelectual” y de “la responsabilidad de ejercer, en particular, una más auténtica y profunda libertad de pensamiento”. Quien habla, debo recordarlo, es el jefe de los que en esos mismos días se encargan de dirigir el cierre de exposiciones, la censura de libros, la repartición de premios, la marginación de los inconformes, el encarcelamiento de los insistentes. “No queremos una cultura oficialista ni domesticada ni pasiva ni formalista, ―explica el ministro― porque esa sería una cultura muerta e incapaz de aportar algo a la solución de los problemas”. El jefe de una institución que hacía suya la frase atribuida a Hermann Göring de que cada vez que oía la palabra “cultura” le echaba mano a su pistola venía a anunciar que la cultura no era el problema sino la solución.
De ahí que no podamos ver nunca a la cultura como un área de conflicto ni como una fuente de dificultades, sino como la gran fuerza transformadora que puede y debe ayudarnos a ganar esta batalla por la justicia a nivel continental y mundial, y por el mejoramiento humano, a nivel nacional.
El zorro no solo exaltaba a las productoras de huevos sino que anunciaba una nueva era en la que la “creación libre” no solo sería bien vista sino que era la única alternativa. Y que en su empeño creativo las gallinas ponedoras gozarían de un clima estimulante y comprensivo: “lo que quiero decirles ―insiste el ministro por si no lo habían entendido bien― es que los intelectuales cubanos podrán contar en este esfuerzo con la confianza, la comprensión y el respaldo sinceros del Ministerio del Interior”.
¿Habían escuchado bien? Algo así como “borrón y cuenta nueva”. Aunque no se trataba de anular las relaciones anteriores sino de enriquecerlas. El Ministro insiste: 

Estremecimiento aparte por esa alusión a los intelectuales con “relaciones de muchos años con el Ministerio” el discurso podía servir lo mismo para alimentar el cinismo que la esperanza. ¿El jefe de los represores invitando a expresarse con auténtica y profunda libertad de pensamiento”? ¿Se trataba de una trampa o se había contagiado con la ola de cambios que sacudía a Europa del Este? ¿Había sido enviado por el capo di tutti i capi o hablaba a nombre propio? La respuesta a esas preguntas llegarían  en forma de palabras pero también con el peso lapidario de los hechos concretos. Palabras como las pronunciadas por el jefe del ministro a la llegada del adalid de la perestroika, Mijail Gorbachov. Palabras que sirvieron no solo para hundir de manera definitiva cualquier esperanza de reforma sino borra la impresión de que el discurso del ministro tenía su visto bueno: “¿Y cómo se puede suponer que las medidas aplicables en la URSS sean exactamente las medidas aplicables en Cuba o viceversa?” dijo Fidel Castro en presencia del líder soviético el 4 de abril, apenas nueve días después del discurso de su ministro del interior. Como si acabara dedescubrir que el país aparecía inscrito en la constitución cubana y el suyo no eran casi idénticos. Pero no se trataba de mero desajuste oratorio, de divergencia de opiniones. Tres meses después de su discurso, el 28 de junio, Abrantes era cesado como titular del ministerio en vísperas de la llamada Causa Número 1 en la que se condenarían a varios oficiales del MININT y del MINFAR a penas que incluían la de fusilamiento para el general Arnaldo Ochoa y para el Coronel Antonio de la Guardia.
La caída de José Abrantes no terminaría con su destitución. El mismo ministro que en marzo se había manifestado a favor del diálogo y el entendimiento sería condenado en agosto a veinte años de prisión en la llamada Causa Número 2. De la larga condena no llegaría a cumplir siquiera dos años. El 21 de enero de 1991 el ex ministro moría de un infarto en la misma prisión especial de Guanajay cuya construcción había supervisado personalmente tiempo atrás. Me refreno de añadir la coletilla insidiosa de “murió en extrañas circunstancias”. Extraño hubiera sido que saliera vivo de allí.


Y para ser insidioso en estos casos no hay que especular demasiado. Basta con tener buena memoria.

miércoles, 14 de junio de 2017

Tú también Shakespeare?


El trumpismo y el antitrumpismo profesionales compiten en histeria y ferocidad para terminar imitándose. Ayer saltaba la noticia de que el conocido festival neoyorquino Shakespeare in the Park incluía este año una versión de "Julio Cesar" en que al emperador romano lo convierten en alter ego de Donald Trump. Solo la histería descontrolada del antitrumpismo pro (o el frío cálculo para causar escándalo) puede confundir al fantoche de Trump con el finísimo estadista que fue Julio César. Solo el deseo de ver apuñalado en escena al balbuceante Trump puede hacerlo digno de diálogos escritos por Shakespeare. Patadas en la mesa de uno y otro bando que ponen en peligro, a sabiendas o no, el delicado equilibrio que es toda democracia.  

martes, 13 de junio de 2017

Lo que hay que ver

MPPD o lo que hay que ver. Un documental de HBO dedicado "the efforts of Mariela Castro, daughter of President Raúl Castro, as she champions LGBT social reforms and acceptance of diversity". El próximo documental será sobre los esfuerzos de una nieta de Hernán Cortés por preservar la cultura azteca... y el buen nombre de su abuelo.



Con el mismo entusiasmo que cuando se convocaba a esto:



Lógica pura

Importante representante de la oposición cubana explica:

-Que no se puede contar con los cubanos, especialmente la juventud, para ningún proyecto de democratización del país.
-Que el resto de la disidencia tampoco sirve para nada.
-Que ningún proyecto de la oposición es viable.

-Que en su caso tampoco tiene ningún proyecto
-Que hay que ser optimistas porque el fin de la dictadura está cerca.

miércoles, 7 de junio de 2017

El ángel sin fe

Corría el 1991, año que trajo consigo la desaparición de la Unión Soviética y de los huevos. Pero no todo fueron desapariciones. Ese año fue también el de la aparición de la famosa Agrupación 30 de Febrero. (Famosa al menos en este blog pero ya sabemos que todo es cuestión de referencias). En realidad la fundación del grupo data del año anterior pero en 1991 los fundadores del grupo -Armando Tejuca y Jesús Castillo- se dedicaron, entre otras cosas menos rentables a la ejecución de fotonovelas. Poco éxito tuvieron estas telenovelas aparte de la siempre estimulante censura que recibieron a manos de la jefatura de la Unión de Jóvenes Comunistas de la CUJAE. Pero al menos les quedó el consuelo de servor de antecedente del diapofilm titulado “La leve determinación del ser social” que desapareció poco después a manos de un editor que en medio de la elaboración de la banda sonora se escapó del país y hoy trabaja para la NASA (lamentablemente, sobre todo para el futuro del género diapofílmico y para la NASA, todo esto es rigurosamente cierto). Los dejo entones con el primer capítulo de “El ángel sin fe”.









martes, 6 de junio de 2017

Juan Goytisolo (1931-2017)


Ha muerto Juan Goytisolo, raro ejemplar de esa especie mitológica que es el izquierdista decente:

"Releer hoy las páginas de mi reportaje Pueblo en marcha, publicado primero en el diario Revolución dirigido entonces por Carlos Franqui y luego como libro en París, me retrotrae a la época de mi efímero fervor revolucionario. [...] 'Acento isleño dulce a los oídos, cálida inmediatez con los habaneros con quienes te cruzas en la calle…'. ¿Cómo las vivencias de entonces pudieron ser reemplazadas por la pesadilla que pronto se abatiría sobre mis colegas cubanos: acoso, cárcel, marginación, exilio? Mientras hablaba con el comandante William Gálvez pensaba en Virgilio Piñera, Walterio Carbonell, Calvert Casey, Reinaldo Arenas, Cabrera Infante, toda una generación inicialmente simpatizante con la revolución y que soportaría luego el peso de un sistema que truncó sus destinos y asfixió sus vidas. La realidad cruel de los campos de trabajo de la UMAP (Unidades Militares de Ayuda a la Producción) a los que fueron a parar decenas de miles de homosexuales, el terror vivido por los intelectuales durante el grotesco e infame proceso a Padilla ¿podían borrarse de un plumazo y con ellos la amargura y frustración de quienes, atraídos por el señuelo de una sociedad más justa, verificábamos que habíamos auspiciado un totalitarismo calcado del de la hoy difunta Unión Soviética?"

lunes, 5 de junio de 2017

God Bless the Child

Y en la lista de las influencias que estimularon la aparición de un fenómeno como Irakere no puede faltar Blood, Sweat and Tears. Especialmente en piezas como esta:

jueves, 1 de junio de 2017

Ilusiones perdidas

A Carmelo Mesa-Lago, posiblemente el estudioso más serio y objetivo de la economía cubana, alguna vez lo ilusionaron las reformas raulistas. Llegó a afirmar en 2012 que "estas reformas son las más extensas y profundas bajo la Revolución, a más de estar bien orientadas" y que se atrevía "a decir, aunque pueda ser criticado por los extremos del espectro ideológico interno y externo, que hay el inicio de un glasnost a la cubana". Pero ahora parece que se le agotó la paciencia:

P. ¿Pero por qué la actividad privada crece tan lentamente?

R. Por todas las trabas que hay. Es como si la mano derecha hiciera una cosa y la mano izquierda hiciera otra. Hay muchas actividades que el Gobierno ha cerrado o rescindido: venta de ropa, salas de cine 3D... ahora han empezado a regular precios en los taxis y la venta de casas, y a dificultar el mercado libre agropecuario. La fiscalidad es brutal. Hay como siete impuestos. El Gobierno castiga al que tiene éxito y puede ayudar al Estado a resolver sus problemas. No es lógico.[...]

P. ¿El equipo en el poder será capaz de hacer alguna vez la transición?

R. Si Raúl Castro, en diez años, no ha impulsado las reformas, dudo que su sucesor pueda tener más éxito. Predomina la lógica política sobre la económica. Y temen perder el control.

martes, 30 de mayo de 2017

Estudios del malestar

¿Qué tienen que ver el urinario de Duchamp y el populismo? ¿El arte del performance y Podemos? Un estudio de la conversión del Estado del Bienestar al Estado del Malestar, del reciclaje como espectáculo de un comunismo que muchos daban por muerto y de hasta dónde han llegado aquellos procesos que Benjamin definía como “estetización de la política” y “politización de la estética”. Eso y más en Estudios del malestar: Políticas de la autenticidad en las sociedades contemporáneas, escrito por uno de los filósofos españoles más importantes de ahora mismo, José Luis Pardo. Muy recomendable.
Aquí habla sobre los intelectuales y el comunismo:

Y acá sobre los intelectuales comprometidos:


lunes, 29 de mayo de 2017

Juan Antonio Alvarado Ramos (1953- 2017)

En persona lo conocí muy brevemente. Apenas el año pasado en los alrededores del evento anual del Latin American Studies Association (LASA) que se celebró en Nueva York. ¡Al fin! Nos dijimos, porque llevábamos años (diez para ser exactos) de intercambio epistolar, de yo enviarle artículos para las dos revistas que fundó: Islas e Identidades. Dos revistas dedicadas a temas afrocubanos. Dos revistas hechas en libertad, que en el caso cubano equivale a decir en el exilio. Porque de ambas se podrían hacer unas cuantas críticas menos que pertenecieran a esa rama de los estudios afrocubanos que no pasan de la etnología pintoresquista y complaciente, el jineteo académico cuando no la abierta y declarada defensa o encubrimiento de la opresión (“a los negros cubanos se les niega el derecho a expresarse pero eso no hace al gobierno cubano racista: son los mismos derechos que les niegan al resto de la población”).

Confieso que fui un colaborador esquivo bajo el argumento, fácilmente demostrable, de mi ignorancia sobre la cultura afrocubana. Esa esquivez puso de relieve dos virtudes de Alvarado, paciencia y tenacidad, tan necesarias para lidiar con informantes reticentes en un estudio de campo. Con el tiempo fui descubriendo otras cualidades como la flexibilidad, la inteligencia y el entusiasmo infinito y contagioso, detalle imprescindible para emprender nuevos proyectos. Fue así como me fue exprimiendo artículos sobre temas en los que me atrevía algo más como la música, el cine o sobre esa variante de discriminación que di en llamar “racismo revolucionario”. En abril, sin que me lo pidiera le anuncié que quería colaborar en el próximo número que ya no sé si saldrá. Me imagino que se sorprendió pero la escritura del texto –o la más difícil tarea de encontrar tiempo para hacerlo- se demoró más de lo que esperaba. Pero mis demoras no conseguían agotarle la paciencia Alvarado y mis pedidos de prórrogas fueron concedidos varias veces. Hasta a finales de abril en que estando él en un nuevo congreso del LASA, esta vez en Lima, me repondió: “yO REGRESO EL 6 DE MAYO DE LIMA. Crees que sería posible para el 7 de mayo???”. Le dije que sí pero no fue hasta el día 9 que conseguí enviarle el trabajo. Esta vez, sin embargo no me contestó de inmediato como otras veces para darme su opinión sobre el artículo. No supe más de él hasta el pasado domingo en que leí la noticia de su muerte el viernes anterior.   

Siento, como sentí a la muerte de Jesús Díaz, escritor de renombre pero también editor de la revista Encuentro de la cultura cubana que los editores de revista hacen sentir su ausencia de una manera especialmente dolorosa. No se trata simplemente de que ya no podamos contar con su presencia, su talento. Hay en esa voluntad de aunar otras voluntades dispares y díscolas un modo de romper nuestro habitual ensimismamiento y encausarnos en una aventura colectiva que de no ser por ellos nunca hubiéramos emprendido ya sea como escritores o como lectores. Aventuras que luego nos parecen lógicas y naturales pero habrían sido imposibles sin la voluntad que la mantenía con vida semana a semana, mes tras mes, un año tras otro. Y esa voluntad en el caso primero de Islas y luego de Identidades no llevaba otro nombre que el de Juan Antonio Alvarado Ramos.
A orillas del East River, Williamsburg, Brooklyn con Juan Antonio Alvarado y Manuel Cuesta Morúa

domingo, 28 de mayo de 2017

Estos son mis favoritos ¿cuáles son los tuyos?

Viendo el listado de los posts más leídos de mi blog descubro que buena parte de ellos se debe a circunstancias externas, ajenas a la calidad intrínseca de los posts o al placer que me produjo escribirlos. Que poco se corresponden con aquellos que, por una razón u otra, recuerdo con más cariño. En mi caso personal por el trabajo que me dieron están los resúmenes anuales; por cuestiones sentimentales la historia de la Agrupación 30 de febrero; por disfrute musical la serie De Machito a Irakere; por combinar diversión con el vértigo de la noticia los dedicados a los Mundiales de Fútbol del 2010 y del 2014; por la respuesta del público el post dedicado a los olores de La Habana, cualquiera dedicado a Silvio, los tests, los diálogos o aquellos dedicados a la Biblioteca y la Filmoteca Básica del Gusano. Abajo va una lista de post sueltos que recuerdo con especial cariño.











Pero ahora me pregunto, para ti amigo lector ¿cuál es tu post favorito?

sábado, 27 de mayo de 2017

Llegamos: ¡Este blog cumple diez años!

Ahora caigo: hoy se cumplen 10 años de este blog. Se dice fácil. 1,450,435 entradas de visitantes, 3,377 posts. Con un máximo de posts en su tercer año de vida, el 2009 (693), o sea, casi dos al día, se mantuvo a un ritmo de alrededor de un post diario los primeros seis años. A partir del 2013 el blog ha iniciado una lenta pero indetenible decadencia hasta llegar a su ritmo actual de dos entradas semanales. En mi descargo pudiera aducir muchas cosas pero más que explicar su decadencia debería preguntarme por qué sigue existiendo. Razones habrá unas cuantas pero ninguna más importante para mí que la lealtad de sus lectores. No es que todavía muchos sigan visitando esta página sino que buena parte de los diez posts más leídos corresponden precisamente a sus últimos tres años de existencia, aquellos en que he debido prodigarme menos. Ustedes son principal razón para tanta insistencia de mi parte. Como en aquel bolero ustedes son los culpables.

Lista de los diez posts más leídos del blog en sus diez años de vida:

2.- Firmas
6.- Sic
7.- Lo normal
10.- Conversatorio

Y esto lo que anunciaba en el primero de mis posts, hace ya diez años:

"Este va a ser un blog muy personal, dedicado a los amigos y ocasionalmente a los enemigos aunque tampoco se le niega la entrada a los neutrales o, como se pudiera decir desde una perspectiva más amplia, el resto de la humanidad. Aquí aparecerán textos de Enrisco y de Enrique Del Risco, sujeto con el que a menudo se le confunde. Pienso además utilizar el blog para compartir todo tipo de materiales que me encuentro en la red. Espero también contar con los aportes de amigos y hasta de enemigos, que uno los evita pero que son como la sal de la vida pero crean más problemas a la presión sanguínea. El énfasis mayor será en el humor pero sin exagerar, que es bueno llorar de vez en cuando para descansar de lo bonita que es la vida. Espero que lo disfruten"

viernes, 26 de mayo de 2017

Comunismo y homofobia


La semana pasada daba una charla en Carleton College, Minnesota, sobre la presencia de Cuba en el imaginario norteamericano en los últimos años, su inexplicable prestigio. Hablé, entre otros temas, sobre cómo se estableció la homofobia de Estado a inicios de los años sesenta y cómo a partir de los noventa ese mismo estado se ha apropiado del discurso antihomofóbico. Entre las preguntas que me hicieron los estudiantes la más profunda era al mismo tiempo la más elemental. ¿Por qué los homosexuales? La pregunta, imagino, presuponía otras. ¿Acaso la Revolución Cubana no se suponía progresista? ¿Acaso no había surgido para emancipar a los débiles frente a los poderosos? ¿Por qué en lugar de defender los derechos de los homosexuales como mismo se había propuesto con las mujeres o los negros había elegido a los homosexuales como enemigos? ¿No es el comunismo un movimiento de izquierda y los derechos de los homosexuales no son hoy parte de las agendas de los movimientos de izquierda en todo el mundo? Creí entender que le era difícil asumir que "gente de izquierda" pensara, "al menos de cintura para abajo, exactamente igual que la gente de derecha" al decir del novelista chileno Roberto Bolaño. Quizás sobreentendí demasiado. Pero sobreentender no es pecado si exige de uno respuestas más completas.

Es cierto que el castrismo no inventó la homofobia cubana pero también es cierto que el comunismo institucionalizó la homofobia nacional hasta un punto desconocido hasta entonces. Y así ocurrió no solo en Cuba sino donde quiera que se asentara un gobierno comunista, al margen de las diferencias culturales locales. Son varios (entre ellos el poeta HebertoPadilla) los que recuerdan la preocupación de los principales dirigentes de la revolución (Fidel Castro, Raúl Castro, Ramiro Valdés) al viajar a otros países del bloque comunista. Allí donde fueran se asombraban de no encontrar homosexuales y de inmediato preguntaban cómo habían podido “resolver” el “problema”. Entonces los anfitriones chinos, búlgaros o rusos enumeraban sus soluciones locales: desde el asesinato en masa al encierro preventivo o la creación de rechazo condicionado electricidad mediante.

Que la homofobia de Estado no fue una particularidad del comunismo cubano lo confirma el artículo 121 del código penal soviético mediante el cual la homosexualidad se castigaba con cinco años de prisión o la famosa declaración de Máximo Gorky de que “Destrúyase la homosexualidad y el fascismo desaparecerá”. La utilidad de la homofobia como instrumento de coacción hacia toda la sociedad debió ser un elemento principal a la hora de escoger a los homosexuales como enemigos. Bajo la acusación de homosexualidad se pretendía arrinconar no solo a ciertas preferencias sexuales sino a todo tipo de conductas que se consideraban inconvenientes a la hora “crear” la “nueva sociedad”. En un editorial de la revista de los jóvenes comunistas cubanos en junio de 1965 al explicar una campaña para la expulsión masiva de “contrarrevolucionarios y homosexuales” de todos los centros de enseñanza media del país se advertía: “Algunos pretenden, en su afán de frenar el proceso de Depuración por lo que les toca de cerca, el dividirlo en dos procesos distintos: el de los contrarrevolucionarios y el de los homosexuales. Nosotros decimos que la Depuración es una sola, que tan nociva es la influencia y la actividad de unos como de los otros en la formación del profesional revolucionario del futuro. Es una actitud […] lo que estamos analizando”. El esfuerzo por asociar conducta política y social, buscaba excluir a todos “los que continúen por el camino de anteponer sus placeres, sus desviaciones, sus intereses a los intereses de la Revolución”. Se parte del principio de que todo el que no priorizara los intereses de la Revolución era un contrarrevolucionario en potencia para excluirlo de la vida social primero e internarlo más tarde bajo la acusación genérica de vagancia, de actitud antisocial.

“Claro que no chocan contra la Revolución como sistema,―decía Fidel Castro en un conocido discurso de 1963― pero chocan contra la ley, y de carambola se vuelven contrarrevolucionarios.  Porque en la Revolución ven la ley, y ven el orden, son contrarrevolucionarios, y lo que son unos...  Bueno, lo que son todos los contrarrevolucionarios. Porque son unos descarados, tan descarados como todos los contrarrevolucionarios [porque] la contrarrevolución aglutina a lo peor, desde el burgués hasta el mariguanero, desde el esbirro hasta el ratero, desde el dueño de central hasta el vago profesional, el vicioso; y todo ese elemento se junta para dar batalla a la ley, y a la Revolución, a la sociedad, para vivir de vagos, para estorbar”.

El juicio en 1964 contra un supuesto delator de estudiantes asesinados durante la dictadura de Batista se convirtió en un auto de fe homofóbica. En dicho juicio la descripción de la manera de vestir el acusado se usó como prueba de convicción dejándose entrever que la propia delación fue la manera en que el acusado intentó vengarse de supuestas burlas sobre su condición homosexual por parte de las víctimas. Un año más tarde uno de los dirigentes de la Revolución se preguntaba en un discurso: “¿Cómo vamos a tolerar nosotros a gente extraña, a tipos de actitud rara, que igual lo vimos un día en la Plaza Cadenas para un día conocerlo como traidores?” Para de inmediato asociar apariencia “homosexual” con traición: “ Porque esta gente responde al mismo aspecto que el de Marcos Rodríguez”. Y a continuación amenazaba: “O cambian y actúan como hombres y como mujeres, o no pueden ser nuestros compañeros ni tampoco tienen derecho a estudiar con el sudor de los trabajadores”.


De manera que puede verse la homofobia de Estado en los regímenes comunistas como una manera de poner a la defensiva a toda la sociedad y en especial a la intelectualidad. De disciplinarla en la obediencia ciega a sus directrices. Eso en el sentido negativo, instrumental de la homofobia. Pero también había un sentido “positivo”, ese que tenía que ver con la concepción de la nueva sociedad y del “hombre nuevo”. Como dije en Carleton College el marxismo surgió en un ambiente positivista y darwiniano, “en medio del más árido y presuntuoso dominio del intelecto, de un sabihondo imperio de profesores, carente de fantasía y amor” al decir del escritor Hermann Hesse. Tanto en los regímenes comunistas en general como en la Revolución cubana en específico se veía la homosexualidad como “subproducto del capitalismo”, consecuencia de la degeneración de la sociedad burguesa, sobre todo de la vida en las ciudades. Diría Fidel Castro en el discurso ya citado:

Hay unas cuantas teorías, yo no soy científico, no soy un técnico en esa materia, pero sí observé siempre una cosa: que el campo no daba ese subproducto.  Siempre observé eso, y siempre lo tengo muy presente. Estoy seguro de que independientemente de cualquier teoría y de las investigaciones de la medicina, entiendo que hay mucho de ambiente, mucho de ambiente y de reblandecimiento en ese problema.
Ante la concepción plana y unidireccional del “hombre nuevo” se veía a la homosexualidad y a la exuberancia asociada con ella como un desafío. La defensa de la diversidad asociada hoy con las agendas de izquierda fue ajena a los regímenes comunistas. Su idea de defensa de las minorías pasaba por la uniformización de estas. Como cualquier cartel de la Tercera Internacional su aparente defensa de la diversidad humana pasaba por la uniformidad del gesto. No es extraño que el movimiento de emancipación gay en los países capitalistas fuera reflejado en la prensa comunista como una muestra más de la corrupción del mundo burgués.


Por mucho que se insista en la homofobia de Estado en el comunismo como resultado de la homofobia tradicional debe tenerse en cuenta la persistente aspiración a la pureza de la ideología comunista. Una pureza que pretendía supeditar todo interés humano a la construcción de una sociedad que lo redimiría de una vez y por todas. Y ante tan alta aspiración cualquier otra parecería despreciable, criminal. No es extraño que estos implacables aplicadores de las leyes de la Historia vieran en la homosexualidad algo más que una opción sexual. En la árida concepción comunista de la pureza -como para cualquier otra variante de utopía puritana- el homosexual era un símbolo de su batalla espiritual y física contra enemigos más peligrosos: la frivolidad, la belleza, la poesía. Hesse, escritor y homosexual, parecería estar refiriéndose a sus inclinaciones sexuales cuando se refirió a las relaciones entre comunismo y poesía:

El comunismo tiene muy poco de poético; ya era así en tiempos de Marx y ahora lo es todavía más. El comunismo, como toda gran ola de poder material, llegará a constituir un serio peligro para la poesía; tendrá poco sentido de la calidad y, con paso tranquilo, aplastará gran número de cosas hermosas sin lamentarlo siquiera. Traerá consigo grandes cambios y un nuevo orden, hasta que esté edificada la nueva casa para esa nueva sociedad, por doquier abundarán los escombros, y nosotros, los artistas, nos veremos desplazados si tenemos que hacer de peones. La gente aún se reirá más de nosotros y de nuestras rebuscadas preocupaciones, tomándonos todavía menos en serio que en tiempos de la burguesía.

Nota: Debo agradecer el haber contado para este post con el formidable Archivo de Connie.

miércoles, 24 de mayo de 2017

Hiram Dupotey Fideaux, investigador, editor, hereje

En estos días invocaba la memoria de Hiram Dupotey Fodeaux, investigador, editor y referencista de la Biblioteca Central de la Universidad de La Habana y Francisco Escobar, graduado de Historia de dicha universidad y quien estuvo mucho más cerca de Dupotey en sus años universitarios ha tenido la gentileza de compartir con este blog sus recuerdos sobre este intelectual cubano:
Hiram Dupotey Fideaux. Requiescat in Pace. Enrique del Risco recordaba hace unos dias a un notable cubano del mundo de ayer que muchos conocieron como el referencista de la Biblioteca Central de la Universidad de La Habana. Pero Dupotey antes fue Jefe de Prensa del Senado de la Republica 1952-1959 y compilador del "Diario del soldado" de Fermín Valdés Domínguez cuyos primeros cuatro tomos fueron incinerados en el patio de la Biblioteca Central de la Universidad de la Habana en 1974. El penúltimo tomo estaba en la imprenta y el sexto y último permanecía en su caja fuerte. Pablo Hernández [profesor ahora radicado en Puerto Rico] y yo habíamos sido nombrados por él como sus albaceas pero ambos nos fuimos al exilio. Dupotey murió creo que en 1997 según me dijo en el 98 la madre de mi hija que trabajó con él casi veinte años y conocia a sus hermanas pues el vivia con ellas ya que Dupotey formaba parte de ese club de discretos intelectuales homosexuales que caracterizaron a la Universidad de La Habana El Dr Antonio de la Cova tiene publicados los cinco tomos del diario de Fermín Valdés Domínguez en su página web latinamericanstudies.org.Dupotey entendía que el tenía una deuda de gratitud con Fermín Valdés Domínguez que fue el mejor amigo de Martí y también general del Ejercito Libertador y Ayudante y Jefe del Estado Mayor del General en Jefe Máximo Gómez y del Mayor General José Miguel Gómez. Fermín que era médico de profesión, era de la misma promoción de los 7 estudiantes de medicina asesinados el 27 de noviembre de 1873 y pasó los últimos años de su vida como médico rural de Baracoa. Allí lo llevó la frustración y el desencanto por lo que sucedía en la entonces joven republica cubana que anteayer cumplió 115 años de fundada. El Dr Valdés Domínguez le había salvado la vida a la madre de Dupotey.Muchos años después Dupotey, haciendo una investigación en el Archivo Nacional de Cuba, comprobó perplejo como el original inédito del diario de campaña de Fermín Valdés Domínguez estaba a punto de desaparecer por el abandono de quienes se suponía debían cuidar por su preservación. Dupotey dedico diez años de su vida a rescatar dicho diario copiándolo a mano. Luego consiguió publicarlo poco a poco en una pobre edición de la Universidad de La Habana dedicada fundamentalmente a materiales de Información Científica y Bibliotecología.Cuando ya había salido el tercer tomo y el cuarto estaba listo para distribuirse un Vicerrector de la UH saltó desafiante porque Fermín le comentaba en el diario a su querida Asunta que Antonio Maceo siempre había odiado a Marti y que tenía su alma más oscura que su piel. Por cierto ni remotamente epítetos tan denigrantes como los que utilizo Ernesto Che Guevara en su diario para referirse a sus compañeros de la guerrilla boliviana Rubio, Papi y Vilo cuando Tania perdio el control y abandonó su hamaca para acostarse con ellos.El Vicerrector mando (materialmente no figurativamente) a incinerar los volúmenes publicados que por ser material docente nunca se vendieron y fueron recogidos de todas las bibliotecas y centros de documentación del país. El tomo que estaba en proceso de impresión se mandó a hacer pulpa. El pasado de Dupotey como secretario del ex presidente del Senado Anselmo Aliegro sirvió para condenarlo al ostracismo impidiéndole cualquier cercanía a labores de edición o publicaciones. A mediados de la década del setenta se instaló, como en los autos de fe contra herejes de la Alta Edad Media, una gran pira incendiaria en el patio de la Biblioteca Central de la Universidad de La Habana que fue alimentada con los ejemplares pero, por suerte, no con Dupotey.

Enrique del Risco: "Nunca como ahora veo a Cuba más lejos de los ideales republicanos que la fundaron"

Entrevista aparecida hace unos días en Diario de Las Américas por el 115 aniversario de la república cubana.

19 de mayo de 2017 - 21:05  - Por Ania Liste
Enrique del Risco ha vivido su exilio entre Madrid y Nueva York. Charlamos con él a propósito del 115 aniversario del nacimiento de la República de Cuba
Para saber lo que ocurre en Cuba, sin velos ni medias tintas, pero sí con una óptica singular, es aconsejable la lectura del blog de Enrisco. El propio autor confiesa que es un blog “casi tan íntimo como una enfermedad venérea y pensado también para liberar al pueblo cubano, aunque sea del aburrimiento”. Enrique del Risco (La Habana, 1967) se graduó de Historia en la Universidad de La Habana, y más tarde hizo un Doctorado en Literatura Latinoamericana por la Universidad de Nueva York. Entre los libros que ha publicado destacan Obras encogidas (1992), Lágrimas de cocodrilo (1998), El Comandante ya tiene quien le escriba (2003), Leve Historia de Cuba (2007), Elogio de la levedad y ¿Qué pensarán de nosotros en Japón? (2008), Siempre nos quedará Madrid (2012) y Enrisco para presidente (2014).
DIARIO LAS AMÉRICAS entrevistó a del Risco para acercarnos a su visión de la Cuba republicana: el período que abarca desde 1902 hasta que triunfara eso que los libros recogen como la “Revolución”.
De los presidentes de la República, ¿quién, en tu opinión, era más líder?
Todos los que tenían un carácter autoritario terminaron siendo dictadores, como es el caso de Gerardo Machado o Fulgencio Batista, o forzaron un segundo mandato como es el caso de Mario García Menocal.
Ciertas concepciones machistas tienden a ver como débiles a presidentes con un talante más dialogador y democrático, pero Alfredo Zayas y Ramón Grau San Martín fueron extremadamente inteligentes y hábiles.
La incapacidad de Carlos Prío Socarrás para reaccionar ante el golpe de estado de Batista lo ha condenado como un presidente débil, no estoy seguro si con justicia.
Y por muchas vueltas que se le dé, especialmente en los últimos tiempos, el último mandato de Batista (1952-1958) tuvo un carácter más económico y criminal, que político o social, como sí lo fue en el período que va de 1934 a 1944.
¿Qué piensas de la intelectualidad cubana durante la época republicana?
Lo que le da justo la complejidad y riqueza al período republicano es esa diversidad que lamentablemente hemos perdido. Y el nivel, que tan bien se refleja en los debates intelectuales y políticos, incluidos los de la Constituyente de 1940.
El escritor y periodista Jorge Mañach y el partido ABC, ¿fueron una oposición peligrosa para Gerardo Machado?
El ABC solo se constituye como partido luego de la caída de Machado. Y sí, fue decisivo en crear la inestabilidad que llevó al debilitamiento de Machado y su posterior caída. Y lo consiguió con varios de los atentados más sonados de la época, como el que hicieron al presidente del Senado, Clemente Vázquez Bello. Dicho atentado iba a servir de cebo para un atentado posterior a Machado en el Cementerio Colón que no llegó a producirse porque la familia decidió enterrar a Vázquez Bello en Santa Clara.
Jorge Mañach ha trascendido como ideólogo del ABC, pero la dirección política y terrorista estaba en otras manos: las de Joaquín Martínez Sáenz, líder de la organización.
¿Por qué Fidel Castro prefirió ignorar la Constitución de 1940?
Porque habría limitado su poder de una manera que nunca estuvo en sus planes.
Si se atiende a sus principales decisiones estratégicas desde mucho antes de la caída de Batista (cómo fue desbancando al resto de los líderes del Movimiento 26 de Julio y la manera en que se comportó con otras organizaciones opositoras e impuso a Manuel Urrutia como presidente provisional), se puede ver con bastante claridad que su plan desde el principio era hacerse con todo el poder.
Los años de la Cuba republicana, ¿podían haber tenido otro final que Fidel Castro?
Por supuesto que pudieron haber tenido una continuidad. La única manera en que pudo imponerse Fidel Castro fue gracias a la crisis política que creó Batista, primero con su golpe de Estado, y luego con nulidad de su gestión para salir de dicha crisis.
Pero una vez que llegó al poder en las condiciones en que lo hizo, con el Ejército de la República totalmente desmoralizado y descabezado y con los partidos de oposición prácticamente disueltos, más la voluntad desmesurada de poder que tenía Fidel Castro y su total falta de escrúpulos para llevar a cabo sus planes, su acaparamiento del poder resultaba inevitable.
En tu libro Enrisco para presidente comentas acerca de que el pasatiempo nacional de quienes nacimos en la isla es buscar solución para los problemas de Cuba. ¿Por qué parece como si todo se quedase en palabras?
No siempre hubo palabras. Para bien o mal la solución armada dominó durante las primeras dos décadas del régimen, un régimen que supo elevar su capacidad represiva a unos niveles que lo hizo parecer invulnerable a cualquier oposición armada.
La inviabilidad de la oposición armada fue lo que dio paso a la oposición pacífica que heroicamente ha conseguido mantenerse en pie todos estos años.
La estructura represiva totalitaria que conserva el régimen impide que dicha oposición se convierta en una opción real de poder. Eso, la falta de solidaridad del mundo democrático, y la profunda desesperanza en la que han crecido generaciones de cubanos que no vemos otra solución que la muy personal de escapar de allí.
Pero no se olvide que Enrisco para presidente es un libro de humor. Y los humoristas tratamos de ser tan sutiles, que muchas veces parecemos decir lo contrario de lo que en realidad decimos.
Esta vez, sin embargo, trataré de decirlo sin circunloquios: nunca como ahora –en vísperas de que el castrismo renueve su dinastía- veo al país más lejos de los ideales republicanos que lo fundaron. La forma más optimista que tengo de decirlo es esta: si es por oscuridad nunca el amanecer habrá estado más cerca.